La fractura hidráulica es la tecnología por la que se
extraen gas y petróleo, con un método diferente una vez realizada la
perforación.
Explotación
La razón
por la que se ha desarrollado ahora la explotación de esta técnica y no antes
se debe a condiciones económicas, sin tener en cuenta los peligros para el
Medio Ambiente.
Para poder extraer los combustibles de rocas poco porosas, es necesario abrir las
fracturas existentes mediante fluidos a presión, permitiendo unir las cavidades
donde se encuentran alojados los hidrocarburos y facilitando también su
liberación desde la matriz. Dicha estimulación hidráulica tiene un área de influencia de varios cientos de
metros alrededor del pozo, lo que produce repercusión en superficies horizontales que abarcan hasta cientos de hectáreas
alrededor de la perforación principal.
Fluido de fracturación