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jueves, 20 de marzo de 2014

La Fractura hidráulica o Fracking









La fractura hidráulica es la tecnología por la que se extraen gas y petróleo, con un método diferente una vez realizada la perforación. 


Explotación


La razón por la que se ha desarrollado ahora la explotación de esta técnica y no antes se debe a condiciones económicas, sin tener en cuenta los peligros para el Medio Ambiente.


Para poder extraer los combustibles de rocas  poco porosas, es necesario abrir las fracturas existentes mediante fluidos a presión, permitiendo unir las cavidades donde se encuentran alojados los hidrocarburos y facilitando también su liberación desde la matriz. Dicha estimulación hidráulica tiene un área de influencia de varios cientos de metros alrededor del pozo, lo que produce repercusión en superficies horizontales que abarcan hasta  cientos de hectáreas alrededor de la perforación principal


Fluido de fracturación 

Es el momento



A mis camaradas:

Nos encontramos en un momento crítico para nuestra nación y el conjunto de la patria común Europa. Las garras de la usura han abierto en canal nuestras naciones, han desangrado a nuestros compatriotas y han sembrado de ponzoña y miseria la antes orgullosa y grande Europa. Junto a la usura, los traidores, los corruptos, los siervos del sionismo, que por un puñado de monedas han vendido aquello que los pueblos les cedieron para su tutela y gestión: industria, energía, educación, sanidad, defensa, transportes,.. Poco o nada queda en las arcas de las naciones, por no tener, ya no tienen ni soberanía. Frente a este caos, frente al materialismo globalizador, frente al hambre, la desesperanza y la miseria, solo queda una opción: la revolución nacional en todas y cada una de las patrias hermanas de Europa. Hoy nuestra lucha se ha convertido en un combate a vida o muerte. Nuestros  pueblos, nuestras familias, nuestro futuro y libertades pueden estar perdidos irrevocablemente si no hacemos de nuestra Idea, una empresa victoriosa. Para ésto, no contamos con más armas que la generosidad, la voluntad, el sacrificio, la disciplina y el servicio en los que se sustentan nuestros ideales eternos. Ya no vale el “sí pero…” o aquello de “comparto con vosotros pero yo no…” es hora del “SÍ” , del compromiso y la militancia disciplinada, jerarquizada, eficaz. Camaradas, es la hora de avanzar, de aportar y de construir una alternativa social y nacional, creíble, resuelta para la conquista del poder, es hora de sumar, y aquí en nuestra querida España, el Movimiento Social Republicano, por claridad de principios, por estructura, por uniformidad de acción, por definición en los objetivos y por amplitud de frentes, es la organización política y social que está llamada a crecer y ser la alternativa a este sistema en decadencia. Camaradas, es hora de ponerse en movimiento, las excusas son para los cobardes, los chismorreos para los débiles; la lucha y el trabajo, para nosotros. Hagamos de las consignas, acción, y de la acción ejemplo.

Adelante,

¡No parar hasta conquistar!

Emilio I.

Responsable de la Fed. Este del MSR

lunes, 23 de agosto de 2010

Políticos estafadores

Por A.P.Reverte (El Semanal)

Cada vez que doy un paseo veo más tiendas cerradas. Algunas, las de toda la vida, habían sobrevivido a guerras y conmociones diversas. Eran parte del paisaje. De pronto, el escaparate vacío, el rótulo desaparecido de la fachada, me dejan aturdido, como ocurre con las muertes súbitas o las desgracias inesperadas. Es una sensación de pérdida irreparable, aunque sólo haya echado vistazos al escaparate, sin entrar nunca. Otras de esas tiendas son negocios recientes: comercios abiertos hace un par de años, e incluso pocos meses; primero, los trabajos que precedían a la apertura, y después la inauguración, todo flamante, dueños y dependientes a la expectativa, esperanzados. Ahora paso por delante y advierto que los cristales están cubiertos y la puerta cerrada. Y me estremezco contagiado de la desilusión, la derrota que trasmite ese triste cartel pegado al cristal con las palabras se alquila o se traspasa.

En lo que va de año, la relación es como de una lista de bajas después de un combate sangriento. Entre las que conozco hay una parafarmacia, dos tiendas de complementos, una de música clásica, una estupenda tienda de vinos, una ferretería, una tienda de historietas, tres de regalos, dos de muebles, cuatro anticuarios, una librería, dos buenas panaderías, una galería de arte, una sombrerería, una mercería e innumerables tiendas de ropa. También -ésa fue un golpe duro, por lo simbólico- una juguetería grande y bien surtida. Me gustaba entrar en ella, recobrando la vieja sensación que, quienes fuimos niños cuando no había televisión, ni videoconsola, ni nos habíamos vuelto todos -críos incluidos- completamente cibergilipollas, conservamos del tiempo en que una juguetería con sus muñecas, trenes, soldados, escopetas, cocinitas, caballos de cartón, disfraces de torero y juegos reunidos Geyper, era el lugar más fascinante del mundo.

Ahora hablamos de crisis cada día. Hasta los putos políticos y las putas políticas, que no es lo mismo que políticas putas, ahórrenme las putas cartas, lo hacen con la misma impavidez con que antes afirmaban lo contrario. En todo caso, una cosa es manejar estadísticas; y otra, pisar la calle y haber conocido esas tiendas una por una, recordando los rostros de propietarios y dependientes, su desasosiego en los últimos tiempos, la esperanza, menor cada día, de que alguien se parase ante el escaparate, se animara y entrase a comprar, sabiendo que de ese acto dependían el bienestar, el futuro, la familia. Haber presenciado tanta angustia diaria, la ausencia de clientes, el miedo a que tal o cual crédito no llegara, o a no tener con qué pagarlo. El saberse condenados y sin esperanza mientras, en las tiendas desiertas que con tanta ilusión abrieron, languidecían su trabajo y sus ahorros. Morían tantos sueños.
Eso es lo peor, a mi juicio... Lo imperdonable. Todas esas ilusiones deshechas, trituradas por políticos golfos y sindicalistas sobornados que todavía hablan de clase empresarial como si todos los empresarios españoles tuvieran yate en Cerdeña y cuenta en las islas Caimán. Ignorando las ilusiones deshechas de tanta gente con ideas y fuerza, que arriesgó, peleó para salir adelante, y se vio arrastrada sin remedio por la tragedia económica de los últimos tiempos y también por la irresponsabilidad criminal de quienes tuvieron la obligación de prevenirlo y no quisieron, y ahora tienen el deber de solucionarlo, pero ni pueden ni saben. De esa gentuza encantada consigo misma que no sólo carece de eficacia y voluntad, sino que sigue impasible como don Tancredo, procurando ni parpadear ante los cuernos del toro que corretea llevándose a todo cristo por delante. Un Gobierno cínico, demagogo, embustero hasta el disparate. Sentenciándonos, entre unos y otros, a ser un país sin tejido industrial ni empresarial, sin clase media, condenado al dinero negro, al subsidio laboral con trabajo paralelo encubierto y a la economía clandestina. Con mucho Berlusconi en el horizonte. Un rebaño analfabeto, sumiso, de albañiles, putas y camareros, donde los únicos que de verdad van a estar a gusto, sinvergüenzas aparte, serán los jubilados guiris, los mafiosos nacionales e importados, y los hooligans de viaje y tres noches de hotel, borrachera y vómito incluidos, por veinticinco euros. Para entonces, los responsables del desastre se habrán retirado confortablemente al cobijo de sus partidos, de sus varios sueldos oficiales, de sus pingües jubilaciones por los servicios prestados a sí mismos. A dar conferencias a Nueva York sobre cómo nos reventaron a todos, dejando el paisaje lleno de tiendas cerradas y de vidas con el rótulo se traspasa.

Así que malditos sean su sangre y todos sus muertos. En otros tiempos, al menos tenías la esperanza de verlos colgados de una farola.

viernes, 4 de diciembre de 2009

NR


A nosotros no nos dieron
Una bandera prolijamente doblada.
A nosotros no nos dieron
Ninguna pensión.
A nosotros nos deprecia
La izquierda y la derecha.

A nosotros nos soñaron los dioses encendidos
Solitarios señores de la muerte y del exilio.
A nosotros no nos dieron la bandera
Dobladita, de los marines
Porque nosotros somos los abanderados
De los jirones negros del último infierno
Un minuto antes, del Apocalipsis.

Nosotros perdimos todas las guerras
Y entregamos hasta la última gota de sangre
Sin embargo el sol conservó para nosotros
Sus rayos invictos, y su alegría.

Nosotros somos los culpables
De todo lo que dice el noticiero
La suma maldad, el origen mismo
De todos los males.

Es curioso el temor que nos profesan
Si todas las guerras hemos perdido.
Es curioso que quieran
Perseguirnos de nuevo.

Ahora
Que sólo somos la sangre sobre la nieve
La memoria de niños con uniforme
Las espesas cenizas de la guerra civil
La luz cegadora del vacío.

Ahora que somos
El olvido del olvido
Inofensivos héroes del pasado
Hoplitas desnudos, obreros
Poetas, agricultores.

Ahora que somos
La sombra del acero
El eco del silencio
El azotar de las olas
En los desembarcos
La espada dormida del exilio
La desazón de la derrota
La raza extinta de los lobos
El cóndor despeñado
El suicidio ritual
La última rosa cultivada
Antes de subir al tren de los fusiles.

Ahora
Es curioso que el mundo
Esté como está
Si fueron los buenos, los vencedores
Los que salvaron el mundo
Los que doblan las banderas
Prolijamente
Cada vez que un pueblo sometido
Mata a un invasor.

Porque no son los nuestros
Los que arrasaron el mundo
No son las hondas cruces en la nieve
No son las ruinas de Montecassino
No es Mussolini colgado de los pies
Ni su amante Claretta Petacci
No es la División Azul ni la Falange
No es la impunidad de la posguerra
No son los trabajadores
Ni los que se mantuvieron
Fieles a su bandera en la derrota.

A nosotros nos perdió la lealtad y la sangre
La antigua tradición de los guerreros
La fe en el sol y en la semilla
La honradez del trabajo y del cultivo.

Por eso a nosotros nadie
Nos entregará una bandera
De sangre y de vacío
Doblada de vergüenza
De ser desplegada.

Por eso nuestra bandera
Es roja como la sangre
Y negra como la última noche del mundo
Cuando los dioses, preparan el amanecer.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

La gran Europa y la pequeña Europa


Europa no es sólo un territorio. Europa es una cultura, la coronación de un largo proceso histórico que se desarrolló a través de hombres de un origen común.

Esa cultura hoy pelea por no desaparecer. O al menos por eso pelean algunos, no sé si pocos o muchos, pero en todo caso el número ni les agrega ni les quita nada en cuanto a sus valores.

Europa se muere de decrepitud, de consumismo, de debilidad, de abulia, de corrupción, de aburrimiento, sumida en el más crudo materialismo, en el más hondo silencio.
El aire que respira está lleno de agonía y extinción.

Me pregunto si en los pueblos más lejanos, donde llegó un día su estirpe antes numerosa, no se respire todavía un aire más puro, que conserve algo de sus antiguas tradiciones, de su antigua cultura. Quizá los Rus, los lituanos, los boers, los criollos esparcidos por América, los ucranianos, los Bielorusos, los serbios, conserven algo de aquella Europa, de su capacidad de lucha.

Quizá los que tienen el privilegio de caminar sobre calzadas romanas, entre los mármoles de las columnas y las esculturas, bajo las cúpulas y las agujas de las catedrales góticas, ya no vean más que la cáscara de Europa, útil al turismo para el ingreso del dinero necesario, que mantenga la blanda podredumbre de la decadencia.

Pero pertenecer a una cultura es una actitud espiritual, es comprender el espíritu preciso de esa cultura y obrar en consecuencia.
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miércoles, 14 de octubre de 2009

La espada


La vara que nos guía en las tinieblas
Aquello que busca la intimidad de la sangre
Un espejo seguro, que nos devuelve la verdad
El fuego, el temblor, el agua y el silencio.

Memoria circular de los guerreros
Testimonio infinito de los días
Agudo sonido de la piedra sobre el filo
Amor solar, opaco reflejo de las lunas.

Tibia desnudez de los hogares
Previa al encuentro en el combate
Ardor de los herreros
Desvelo de alquimistas.

Camino arduo del regreso
Hermana y princesa
Viento y hechicera
Enamorada y compañera.

Ritual de fraguas
Sonido de martillos
Sudor y ceniza
Materia de la historia.

Tu nombre sagrado:
Espada, es el metálico fulgor
Del hierro cósmico
La fuga de las almas, al Valhalla.


Ya disponible el nº 3 de Jóvenes Bárbaros